Hay un momento que se repite en muchísimas PyMEs. Son las diez y media de la noche. El local ya cerró. La fábrica frenó. El depósito quedó vacío. Y recién ahí aparece el celular. WhatsApps sin responder. Mensajes de Instagram. Un cliente preguntando precio. Otro reclamando algo...
Las organizaciones sostienen cosas enormes. Personas. Territorios. Situaciones difíciles. Pero cuando tienen que comunicar eso…se frenan.